La versatilidad del punto de cruz

Por Jimena Zapata

El punto de cruz fue la primera manualidad en la que incursioné, mi abuela y mi mamá bordaban siempre usando esta técnica y la aprendí muy chica. No tengo noción de cuando la hago, siento que la sé desde siempre.

Tenía la suerte que mi abuela materna vivía en la casa de al lado de nosotros, y todas las tardes como rutinas, con mi mamá nos íbamos a su casa, a ver la teleserie, a comer rico (porque además de hacer muchas manualidades mi abuela cocinaba increíble) y bordábamos. Lo primero que hice fue mi nombre, me acuerdo que lo hice en un esterilla gruesa y usando los colores rosados y morados. Cuando lo terminé le pedí a mi abuela que me cosiera un estuche (porque si, además, cosía increíble en su preciosa máquina de coser Singer que ahora la tengo en mi casa como mesa de arrimo en la entrada) y le cosí la tela bordada con mi nombre.

Foto: ww.thecrossstitchguild.com

Ese mismo año hicimos los adornos de navidad, cortamos muchos cuadrados de tela aida y bordamos distintos objetos relacionados a la navidad, después los cosimos en bolsitas de telas, que las llenamos de chocolates y las colgamos en el árbol.

Hay personas que encuentran monótona esta técnica (ya que siempre se hace el mismo punto que es en forma de X), pero lo que mi me gusta es que tiene la opción de ser versátil y que se pueden usar de distintas maneras. Acá les cuento algunas opciones para no caer en la rutina con el punto de cruz:

  • Crea tu patrón: Usando hojas cuadriculadas y plumones de colores, puede ir inventando tu propio patrón! Si no te gusta los que estén en revistas o libros, esta es una muy buena idea para salir de lo común.

    Foto: www.marthastewart.com

  • Bordar patrones modernos y colores llamativos: Si no te quieres bordar el típico elefante con colores burdeos, cafés, azul y verde que antes era muy común, ahora hay muchas opciones para variar! Puedes buscar patrones más modernos (Pinterest es muy buena opción, en mi cuenta tengo varios que me encantan) y usar colores entretenidos y más llamativos.

    Foto: www. kandipatterns.com

  • Variar el soporte: Puedes bordar en tela aida (es más delgada), esterilla (es más gruesa y sirve para cosas más rígidas como alfombras), con hilos (DMC son mis favoritos) o lanas. Mi mamá bordó muchos años en tela aida, pero desde que empezó a usar lentes ópticos se cambió a la esterilla porque es más gruesa y es más fácil para ella.

    Foto: VelvetPonyDesign en Etsy

    Alfombra bordada en esterilla por mi mamá

    Foto: Jimena Zapata

  • Cambiar lo que estás bordando: Puedes bordar aplicaciones (como los dos ejemplos que les conté antes), es decir, bordar algo y luego coserlo a otra superficie. También se pueden bordar alfombras, cojines, tapices, carteras o lo que se te ocurra!.  Algo más clásico, pero que es una muy buena opción, es bordar sobre una tela que tenga tela aida entremedio, como caminitos de mesa, baberos para guaguas o toallas de mano. También puedes hacerlo en soportes que tengan hoyitos como coladores, lámparas, artículos de escritorios, etc.

    Foto: www.lampgustaf.se

    Foto: www.rosehip.typepad.com

En fin, con el punto de cruz uno puede variar en el soporte, en los materiales y en el producto final que uno está haciendo. Es una técnica muy fácil de hacer y en youtube hay varios tutoriales para aprenderla, solo es cosa que te motives y no querrás dejar de crear con esta entretenida manualidad.

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