La Revolución del Bordao

Este año creo que se ha hecho sentir cada vez más fuerte un fenómeno maravilloso: el creciente interés de todo tipo de personas por volver a hacer cosas manuales, y en mi caso, por bordar. Pero más allá de eso, creo que lo más fuerte que se está manifestando es la necesidad que tenemos todos por reconocernos como seres creativos capaces de crear cosas lindas con nuestras manos, capaces de creer en nuestro potencial creativo en todas las facetas de nuestra vida y de poder reconectarnos con ese lado curioso por aprender a través de la experimentación, un lado que pareciera haberse dormido un poco al volvernos adultos.

Yo empecé a bordar hace un año, sólo probando con los materiales que tenía a mi alcance en ese momento, que eran unas lanas acrílicas super sencillas. Pero lo importante en ese minuto no fue con qué bordar, lo importante para mí en ese momento fue atreverme por fín a bordar, a entrar en ese terreno que había admirado por años y al que nunca me había sentido capaz de pertenecer. Bordar para mi era sinónimo de prolijidad, oficio impecable y de un gesto metódico que, por mi personalidad, sospechaba que nunca iba a lograr. Por eso era mejor mantenerme mirando frente a la vitrina de las cosas lindas antes que atreverme a aprender y comprobar en terreno que yo no era apta ni tenía las capacidades para lograr ese lenguaje tan lindo que yo veía con tanta admiración.

Fue ahí, cuando finalmente me atreví a bordar, que descubrí que no era necesario bordar como lo había visto hasta ese momento. Bordar también podía ser ese espacio de libertad que yo necesitaba, donde no tenía que rendirle cuentas a nadie, donde podía explorar sin presión ni ideas predeterminadas. Al mismo tiempo, pude conocer un lado desconocido de mí, ese lado que podía mantenerme 10 horas sentada en una silla dando una puntada tras otra sin necesidad de ir a ninguna parte.

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Empecé a entender el bordado como un laboratorio donde podía investigar materiales y soportes diversos hasta encontrar lo que más me acomodaba, sin seguir normas ni estructuras anteriores. Bordar para mi se convirtió en un lugar donde podía coexistir mi desorden y mi rigurosidad, mi paciencia y mi ansiedad, donde podía mezclar todos los colores y texturas y probar, probar, probar, una y otra vez, por que era mío. Mi espacio. Mi laboratorio, mi investigación. Y lo amé! Y entendí también que un lenguaje no excluye al otro, que si bien hay gente capaz de hacer cosas increíbles de manera metódica y ordenada (las cuáles admiro y me fascinan profundamente), no significa que no puedan existir lenguajes más desordenados (como yo consideraba el mío). Significa que pueden coexistir, enriqueciendo la enorme variedad de versiones y lenguajes únicos e irrepetibles que nuestra humanidad pueda ofrecer, y es maravilloso!

En febrero de este año comencé a hacer clases de esta técnica que reconocí como Bordado Creativo y Experimental, como parte también de esta investigación bloguera llamada Cosío, Bordao, Tejío (que en un principio sólo pensé para recopilar las cosas lindas que veía y saber de dónde venían). Algunas amigas me empezaron a pedir que les enseñara a hacer lo que yo estaba haciendo, y uno de los motivos que más me motivó a hacerlo fue que quería bordar con más gente. Sentía que pasaba mucho tiempo sola y que no tenía con quién compartir todo ese tiempo que pasaba sentada, concentrada, callada pero pasándolo bakan. Por eso quise hacer el “Club De Bordao” pensando “tienen que haber diez personas que quieran aprender a bordar”, … Y mi sorpresa fué que habían muchísimas más de diez! Este año se transformó para mí en una oportunidad increíble de compartir mi experiencia de cómo aprendí, de compartir lo que había funcionado para mí y sobretodo de cómo superé mis propios miedos e inseguridades para entrar en contacto genuino y honesto con mi propio proceso creativo.

Fue muy sorprendente y lindo empezar a recibir a tanta gente que quería lo mismo, que más allá de la técnica del bordado lo que realmente querían era sentir ese impulso y esa confianza para entrar en un lugar de libertad y diversión, tal como yo lo necesité en algún momento. Cada persona que vino a mis clases también ayudó a que el contenido que yo les podía entregar se enriqueciera, a poder responder y resolver las preguntas frecuentes que habían y a generar este espacio de creatividad y libertad que muchos añorábamos pero que no nos atrevíamos si quiera a imaginar.

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Poder ser testigo de las transformaciones y crecimiento de mis alumnas ha sido un privilegio y un regalo enorme que me trajo este 2016. No sólo en el Club de Bordao, si no también en los primeros Workshops que hice y en las Masterclass que vinieron después. Ver cómo al final de la primera sesión todas se iban empoderadas y motivadas a seguir creando, probando y explorando sin temor para definir sus propias preferencias. Ver cómo progresaban bordado tras bordado en las fotos que me compartían, perdiéndole el miedo a mezclar colores, texturas y relieves, permitiendo que aparecieran versiones completamente nuevas y originales en cada bordado. Poder ser testigo de tanta creatividad y soltura que empezó a emerger y a contagiarse, ver a alumnas mías que también se atrevieron a enseñar y compartir lo que saben, ver cómo el Instagram de Cosíobordaotejio empezó a crecer conviertiéndose casi en una comunidad y en una fuente de inspiración para muchas personas, ha sido muy emocionante y es algo de lo que me siento infinitamente agradecida. Todas las que han sido parte de esto, de una u otra forma, son quienes también están permitiendo que esta increíble tendencia por la reivindicación del bordado se valore, convirtiendo esto en lo que me gusta llamar La Revolución del Bordao <3 .

Tal como lo dije en mi post La Importancia de Vivir una Vida Creativa: para mí, la creatividad es algo que al compartir se multiplica, y también es algo que todos llevamos dentro, aun que a veces no nos parezca. Por eso, les quiero dar las gracias una vez más a todos quienes han comenzado a leer este blog, a quienes han participado de mis clases, a quienes se han animado a bordar con ver las fotos que he ido subiendo, y a todos quienes colaboran o participan de este proyecto que ha ido creciendo basándose siempre en la colaboración, cariño y generosidad. Estoy segura que queda mucho más por hacer, mejorar, descubrir, investigar y compartir!

Aquí les dejo fotos de algunas clases de este año! Gracias a todas las que vinieron por venir con la disposición para sacar lo mejor de sí mismas y por permitirme compartir con ustedes esto que disfruto tanto! Espero que sigan bordando e investigando mucho, buscando siempre el lenguaje y los materiales que más les acomoden y les hagan sentido para encontrar su lenguaje personal, único e irrepetible. El sello propio que le pongamos a lo que hacemos es lejos una de los aspectos más valiosos que podemos atesorar 🙂

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Estuviste bordando este año? Muéstranos usando nuestros hashtags favoritos! #BordaoEnLlamas o #LaRevolucionDelBordao

 

 

 

 

 

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