La naturaleza como inventario de color

Si Monet estudiaba desde su jardín flotante cómo incidía la luz sobre cientos de nenúfares y Constable observaba las nubes a distintas horas del día para luego pintarlas, no cabe duda que la observación del mundo natural puede ser un punto de partida para aprender más sobre el color. Y es que el encuentro con la naturaleza puede transformarse en un lugar para encontrar la tan anhelada inspiración y de paso abrirnos a una nueva paleta de color.

Como les conté en mi primer post, este 2016 tuve que investigar sobre teoría del color con el fin de planificar mis talleres y recopilar material para mi segundo proyecto editorial. Después de largas tardes de lectura acompañada de mi infaltable taza de té, entendí que para interpretar el indescifrable mundo del color tendría que aprender a observar lo que me rodeaba. Agudizar el sentido de la vista y ejercitar la contemplación sería mi nuevo gran desafío.

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Esta inquietud hizo que la naturaleza se transformara poco a poco en el tema perfecto para estudiar. Flores, hojas, el mar y el cielo se volvieron pie forzado para entender mejor cómo interactúan los colores. Lo sorprendente, fue que a partir de cada observación, surgieron nuevas armonías de color que luego utilizaría en cada uno de mis dibujos.

Te propongo aquí 3 ejercicios de observación que estoy segura que te ayudarán a refrescar tu inventario de color. Recuerda que puedes anotar todo lo que ves en una pequeña libreta para llevar el registro de tu primer estudio de color 🙂

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1. Observa un paisaje.

Claude Monet siempre ha sido de mis pintores favoritos. Impresionista y virtuoso en el uso del color, dedicó su vida a representar atardeceres en el mar y jardines llenos de flores sólo para inmortalizar la luz a cierta hora del día. Elige una pintura de paisaje y observa qué sucede con los colores. Existe algún color dominante dentro del cuadro? Puedes nombrar todos los colores que ves? Te sorprenderás cómo tu ojo viaja lado a lado buscando las respuestas.

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2. Recolecta objetos y arma un inventario de color.

Observar objetos naturales puede ser una experiencia enriquecedora para ampliar el abanico de colores con el cual trabajamos. Conchitas, ramas y flores son sólo algunas ideas. Reúne los que más te gusten y crea a partir ellos pequeños inventarios de color. Elige los 5 colores más importantes de cada objeto y define cuáles tienen mayor proporción. Descubrirás que cada uno cada uno de ellos posee una gran riqueza cromática.

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3. Estudia una planta. 

Este año aprendí que tener y cuidar una planta debe ser la manera más linda de conectarse con la naturaleza y el color. Consigue un macetero y dale espacio a un nuevo árbol o flor. No sólo te acompañará sino que podrás observar en primera persona cómo los colores cambian a lo largo del año. Anota en una libreta qué sucede con el color, mes a mes.

Aunque no lo creas, estos mini ejercicios te permitirán ampliar tu vocabulario en torno al color. Lo más probable es que aparezcan nuevos colores que seguramente nunca antes había notado y que luego te inspirarán a crear nuevos dibujos, pinturas y bordados.

Feliz 2017 para todos 🙂

*Armonía de color: Más conocida como paleta de color, la armonía es un conjunto de colores que interactúan entre sí dentro de una composición. Puedes crear armonías utilizando una rosa cromática. 

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