El bordao y la amistad

Cuando nacen amistades entorno de quehaceres comunes y de experiencias compartidas soy una convencida de que se generan vínculos especiales, casi mágicos, que llegan en el momento indicado, preciso y necesario de alguna u otra manera, para cada una de esas personas.

Hace un tiempo formo parte de un increíble grupo de bordao, formado en uno de los clubs de la Trini. Somos varias, todas diferentes, con vidas, historias y trabajos distintos.

Pasamos de sentarnos alrededor de una mesa llena de lanas e hilos, además de deliciosos aperitivos veganos, a ser un grupo de apoyo, conversa, risas y buena onda que se junta una vez a la semana y tiene alrededor de 300 mensajes de whatsap por día. Por lejos mi grupo más activo!

Y bueno, soy una convencida de que los grupos de mujeres reunidas, realizando labores rítmicas, minuciosas y silenciosas como el bordado, sobre todo este tipo de bordado, libre, experimental y creativo, permiten que se establezcan vínculos afectivos y redes de apoyo fuerte. Ese quehacer que tiene que ver con nuestra área femenina (seamos hombres o mujeres) nos hace entran en esa temporalidad cíclica que nos permite gozar de los pequeños instantes, disfrutar de las conversaciones y de los detalles en un espacio de intimidad que es difícil de lograr en el mundo ajetreado, veloz y superficial que vivimos hoy. Es como si el mundo se suspendiera mientras dura el club, nada más importa.

Estar muchas horas, que a veces pareciera que son minutos, en este grupo me ha permitido irlas conociendo una a una, rápidamente, entrando en conversaciones personales, a veces más superficiales, a veces más profundas, pero dejando ver la esencia de cada una, y logrando que cada una seamos parte de la vida de la otra y a la vez perfeccionemos nuestra existencia en ese encuentro con las demás.

Necesitamos de estos tiempos, de estos espacios lentos, tranquilos, de encuentro, de goce, que permiten conectarse con uno mismo y con los demás de una manera más profunda y más sincera. En estas situaciones somos honestos, nos mostramos sin trampas, sin máscaras, y además, a través de las obras que van resultando también vamos plasmando esa esencia personal en los bordados, con los materiales escogidos, las puntadas que damos, las formas y colores que vamos usando, así le entregamos a ese grupo de personas nuestra esencia creativa y le mostramos de otra manera quienes somos.

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Las invito a todas a darse el tiempo para desarrollar esas actividades más comunitarias, para establecer lazos con otras mujeres, para darse tiempo para “perderlo” en labores manuales, que nos conectan con nosotros mismos y con los demás de otra manera.

Desarrollemos ese ámbito femenino que muchas veces dejamos olvidado en esta carrera loca por el trabajo y el éxito. Dejémonos llevar más, disfrutemos de lo cíclico y aprovechemos de la energía creativa y la fuerza que se genera en los grupos femeninos. Démosle un espacio en nuestra vida, ganaremos amistad, amor y una inmensa energía positiva que nos hará enfrentar la cotidianeidad de otra manera. Ya lo saben, me parece que es buena meta para proponerse el año que viene!

6 Comments

  1. Cuando las mujeres de reúnen en círculo, la tierra sana un poquito. (Lo leí por ahí y me quedó marcado)

    Que lindo leer que tbn “pierdes” el tiempo. Es tan bello bordar. Yo aprendí por vídeos. Saco ideas de todos lados. Me encanta 🙂

    Probare haciendo un grupo de bordado 🙂 Nos vemos 🙂

    • hola! aqui en la web vas a TIENDA y donde dice MASTERCLASS vas a encontrar las proximas fechas disponibles! solo quedan cupos para las clases del 11 de enero y puedes elegir am o pm. ojalá puedas venir! un abrazo! trini.

  2. Viví el inicio de una experiencia casi idéntica este invierno, al ser integrada casi por casualidad tras la pérdida de mi celular, a un hermoso grupo de mujeres unidas por las telas e hilos en un taller de patchwork .
    Fui acogida de inmediato con un tecito, un cuaderno, telas, agujas, hilos, tijeras y el proyecto de turno y asi, por instinto aprendí la técnica y combiné telas e hilos. Al mismo tiempo vino la terapia de alegría y delicias de repostería que se comparten cada viernes entre este grupo tan variado de 14 mujeres locas por el patchwork y la felicidad de crear y compartir un par de horas cada semana con el alto auspicio de la casa de la Cultura de la Florida.

    • Hola Claudia!!!
      Que lindo!!! Muchísimas gracias por pasar a leer y contarnos de tu experiencia! Nada mas rico que compartir esos momentos <3

  3. Pienso exac ta men te lo mismo Trini, nada mejor que los aquelarres, más aún en torno a algo que nos apasiona a todas. Que buen post! Me siento totalmente identificada con el. Un abrazote! Quena

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