Corazón Crafter: Pamela Staplefield

Para esta nueva sección en Cosío Bordao Tejío, decidimos ir a visitar a las mentes creativas detrás de proyectos increíbles, que tengan algún hobbie relacionado a las manualidades (y que difiera de su trabajo), para preguntarles cómo se relaciona con sus intereses, en qué se fijan al momento de comprar materiales y meternos de cabeza en sus madejas, carretes de hilos y agujas! 

Nuestra primera visita fue a Pamela Staplefield (35), la diseñadora que piensa, administra, diseña, respira y fabrica a mano todas las joyas que están detrás de TesoroMio, su marca que nació el 2011 y que no ha parado de hacer ruido en redes sociales, transformándose en una de las más importantes a nivel nacional y en uno de los principales referentes de la orfebrería contemporánea chilena.

Con la Pame nos hicimos amigas el 2014, cuando yo recién había salido de la universidad. Fue una de las primeras personas que me encargó una ilustración de sus hijos peludos; que cuando la fue a buscar me contó cómo había partido su sueño orfebre y que me contagió con su historia a nunca aflojar y siempre confiar en tu mano –en tu talento y trabajo–, porque para partir emprendiendo siempre es necesario una cuota de valentía y la Pame tenía de sobra.

“Cualquier persona que ponga todo su corazón en lo que hace”, responde cuando le pregunto qué le inspira.

Es dinámica. Paralelo a su trabajo, cuidar de sus 4 perros y de las clases que imparte en su taller, la Pame dedica parte de su tiempo a la Fundación Julieta. Ahí se desempeña en todo lo se necesite manos: desde rescatar perritos de la calle, llevarlos a la veterinaria a desparasitar/vacunar/rehabilitar, hasta hacer las preciosas pulseras que se venden a través de la web… Por eso es que siempre he pensado que su corazón –y su amistad– vale más que todo el oro del mundo.

Estudió diseño industrial y trabajó en empresas del área por años, hasta que decidió cambiar el rumbo de su vida, renunciar y estudiar orfebrería sin pretensiones de proyectos futuros.

Fue un proceso que se dio naturalmente, que se complementó con el sello perfeccionista que toca su fibra: “El principal rol, para mi, de un diseñador industrial es optimizar los procesos y creo que es mi principal TOC hoy en día, no soporto demorarme más de la cuenta en las cosas jajaja”, nos cuenta.

Es detallista como ella sola. Basta con mirar su trabajo para encantarnos con todos los detalles que cuentan historias, detrás de cada uno de sus tesoros.

Esta cualidad transforma todo lo que toca pues su casa es un lugar sumamente acogedor. Nos recibe con tecito Twinnings, galletitas y unas tazas generosas (sobretodo en estos días de invierno) en su living donde entra mucha luz natural. Es este el lugar donde la Pame se instala a bordar en sus –pocos– tiempos libres. Lleno de objetos brillantes, plantitas y adornos, que nos quedamos copuchando mientras va a buscar sus cajas de materiales de bordado.

Tiene una colección de dedales que pertenecía a su mamá y que hoy se lucen en la vitrina de su living, acompañadas de las cajitas y adornos pequeñitos que compra en el Persa y los mercados de cachureos cuando viaja.

“Mis papás estuvieron siempre conectados, de distintas maneras, con el arte y el mundo estético. Mi papá jamás me llevó a Fantasilandia, pero si a todos los museos, mientras que mi mamá era una amante de los colores y las joyas… siempre incentivó cualquier tipo de veta creativa que veía en mi.”

Lo primero en que me fijo es ese orden envidiable de los colores y la clasificación de su caja DMC, que lleva su nombre en un estiloso sticker vintage. La mayoría de los hilos son delgados; muchos perlé, teresita, también destacan los Gütermann holográficos y unas hermosuras de hilo de bordar que encarga de Estados Unidos (donde marcas como DMC son mucho más baratas).

Con las joyas aprendió a desarrollar la paciencia y a comprender los procesos, mientras que el bordado llegó a calmar lo que ella define la “ardilla permanente en su cabeza”. La ayuda a poner su mente en blanco y a conectarse con otras sensibilidades.

Son micromundos, como si miráramos a través de un microscopio y sus bordados estuvieran vibrando/brillando como sus joyas: las puntadas finas que definen sus composiciones tienen muchos tipos de cadenetas, luces por efecto de color y mini nudo francés. Los temas tienen que ver con piedras preciosas, ojos, flores y corazones.

Curiosamente, ha estado trabajando una serie de medallas de plata que tienen grabados pequeños diseños de tatuajes como corazones, dagas, golondrinas y flores y que emigraron a sus nuevos bordados ovalados en proceso:

“Trato de conectarlos de alguna manera. En este momento estoy pegada con un tipo de corazón, lo estoy bordando en una chaqueta y también lo hice joya. Me gusta ver una misma idea plasmada en técnicas tan distintas.”

Nos vamos después de haber regaloneado al Aquiles, Lupe, Negro y Fito y de haber pasado la mañana con la Pame, que nos va a dejar a la puerta para despedirnos.

 

______

+ Fotografía, video y postproducción: Valentina Bird
+ Entrevista y texto: Jo Jiménez
+ Canción: Julia H - Into the woods. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *