Entrevistamos a Drina Papic!

Durante los meses de verano, recibí un correo de Drina Papic  invitándome a realizar una clase de acuarela en su taller en Concón. Tuve la suerte de conocer a esta gran mujer en la Bordatón de febrero 2017, donde quedé fascinada con su visión de las técnicas manuales contemporáneas y cómo nutría su propia obra con todo lo que estaba pasando alrededor de ella; generosa con sus conocimientos, sociable de pies a cabeza, Drina nos dejó invitadas a su casa. Sabía que algún día tenía que volver a encontrarme con ella.

Me intrigaba su historia, su casa y su taller contiguo –que construyó especialmente para realizar sus clases y recibir con ese calor de hogar a toda persona que quisiera aprender– y cómo logró transformar este estilo de vida en su trabajo, hace ya 35 años.

Me recibe una mañana de sábado, con un quequito de zanahoria y brownies de la Panadería Panqueque (local que diseñó y decoró personalmente). Es sumamente detallista y ya en su taller, puedo observar las primeras cosas hechas a mano –no sólo por ella, pues el retrato que pintó su nieto Mariano también tiene un importante lugar– que hacen de este luminosa sala su lugar favorito de la casa.

Retrato de Drina Papic, según su nieto Mariano.


“Vengo de una familia en donde lo estético era fundamental. Si ponías la mesa había que hacerlo con excelencia, gusto y amor. Por lo tanto fui formada entendiendo que en una casa bonita, acogedora y ordenada, el ambiente familiar se desarrolla con mucha más armonía.

Y no tiene que ver con los medios económicos, ni lujos, tiene que ver con la creatividad y el cariño hacia los demás (…). Hay veces que almorzamos en familia aquí en el taller, o viene mi hijo e invita a todos sus amigos a ver partidos de fútbol”, cuenta.

Un lugar para recibir y compartir, sumamente cómodo y acogedor.
Al fondo hay estantes gigantes con lanas que tiñe ella misma. Sus obras se encuentran exhibidas en una pared y en la otra se encuentran colgadas todas las telas dibujadas y linos impresos que vende a través de su cuenta de Instagram y durante sus clases –pensando en toda esa gente que ama bordar y no quiere pensar en qué dibujar para llevar un proyecto a cabo.

Drina domina la mayoría de las técnica manuales que le pregunto, desde alfombras persas hasta jarrones de cerámica. ¿Hay algo que no sepas hacer con tus manos? pregunta una alumna que llegó temprano, “Si, hacer trámites y los números, en eso soy pésima” responde.

¿Qué estudiaste? y ¿Cómo llegaste a hacer lo que haces hoy?

Me titulé de Asistente Social, pero hace más de 35 años me dedicó a las manualidades y a enseñar a otras personas a gozar con este maravilloso oficio. Cuando mis hijos eran chicos, (tengo 2 y llevo 46 años de matrimonio) quería un trabajo que me permitiera conciliar mi desarrollo laboral con la crianza y comencé tímidamente haciendo clases a un grupo chiquitito de mujeres en el living de mi casa, que querían bordar alfombras persas y pintar. Y así, sin darme cuenta han transcurrido todos estos años y miles de alumnas han pasado por mi taller.

Y ¿Cómo crees se conecta tu formación académica con tu quehacer creativo actual?

Aunque parecieran ser muy distintos, creo que están muy conectados. El servicio social tiene como misión generar procesos que mejoren la calidad de vida de las personas y soy una convencida que el desarrollo artístico contribuye muchísimo en eso. Una manualidad es mucho más que eso, es una actividad sana de entretención, de contemplación de la belleza y muchas veces de carácter terapéutico. Mi vocación de artista está muy ligada a estar al servicio de los demás, respetando sus ritmos para aprender y sus gustos personales.

Radicarse en Viña del Mar también fue un punto clave, pues un ritmo mas calmo de vida permite observar el entorno y reflexionar. A Drina la inspiran las dunas, los colores, el mar, las calles arboladas de su ciudad, las texturas y todo eso se encuentra traducido en sus bordados.



¿Tienes algún hobbie?

Tengo muchos hobbies, me entretengo mucho conmigo misma porque además tengo la suerte de que mis pasatiempos, son mi trabajo. Me fascina pintar, bordar, tejer, restaurar muebles, reciclar, decorar, cocinar y conocer nuevas disciplinas artísticas. Siempre me estoy reinventando y dispuesta a aprender cosas nuevas. Jamás he dicho “hasta aquí llegué”

Me gusta mirar con gran entusiasmo lo que están haciendo las generaciones más jóvenes y aprender de ellas (…), que las manualidades estén tan en boga. Pienso que se debe a la vida acelerada de la actualidad y que la gente necesita un momento de relajo, un “stop” que permita bajar el ritmo. Gracias a Dios ya no se piensa que sólo las abuelitas en las mecedoras son las que deben bordar o tejer… es más, ahora los jóvenes encuentran geniales estas disciplinas y valoran que en los hogares hayan cosas hechas por uno mismo, algo que obviamente celebro y aplaudo de pie.

Cuando miro a Drina pienso que debería haber nacido en los noventas. La siento cercana, la siento millenial; muy observadora y curiosa, que se adapta a las nuevas tecnologías y técnicas. Siempre que veo en Instagram publicaciones de artistas que me gustan, me encuentro con sus likes ahí y me reconforta comprobar que no existen brechas generacionales que separen nuestros intereses.

“La globalización es sin duda, una excelente herramienta para disfrutar y admirar el trabajo de otros”, comenta.

La perseverancia es también un punto clave en su trabajo: “Soy totalmente obsesiva y clara respecto a mis ideas. Tengo perfectamente definido en mi cabeza lo que quiero y no descanso hasta lograrlo. Para eso se necesita ser perseverante y tratar una y otra vez de diferentes maneras para alcanzar el objetivo.”



Te dejamos este video del backstage aquí:

 

4 Comments

  1. Fernanda Messen

    La Drina es seca, es una Maestra con un corazón gigante. Me enseño a bordar, me ayudo a desarrollar mi lado artístico que tenía muuuuuy escondido y ojo que ni una papa de calcetín sabía coser.
    Gracias a ella ahora tengo un grupo de mujeres exquisitas que disfrutan aprendiendo a bordar mientras pasan los largos y tediosos meses hospitalizadas en tratamientos contra el cancer

    • Qué lindo Fer y que buen corazón! Es muy bacán poder llevar el estandarte y seguir enseñando a las siguientes generaciones, sobretodo con un buen fin detrás, mucho éxito!

  2. Pilar Matamala

    Me encanta ella, también como la Jo siempre la veo dando Like a muchas cosas que a todas las que gustamos de lo manual, innovador y que sensibilice un grupo con el tiempo invertido en lo que a uno le gusta hacer ahí está ella!!! Es ordenada full que eso me re encanta!!! Es una Lola que ganas de conocer a un puñado de ustedes!!!

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