dejar fluir

Llevo mucho rato armando este post. Partí con la idea de hacer uno que abriera el 2017, lo dejé listo pero pasaron algunas cosas y no pude subirlo. Pero fue para bien, porque necesitaba madurar mejor la idea y apuntar al fondo de lo que les quería transmitir.

Y bueno, el asunto es que siempre empezar un año (para muchos empieza realmente en marzo) trae consigo la posibilidad de reflexionar sobre las cosas que queremos mejorar, cambiar y desechar de nuestras vidas. Aunque hacer cambios es difícil, creo que ya el hecho de pensarlos es un gran paso!

Pensaba en miles de proyectos, bordados, técnicas nuevas, recetas crudiveganas, ideas, defectos y cambios que quería hacer. Súper abrumador. Los escribí, ordenaditos, en un cuaderno nuevo, con lápices brillantes, letra bonita, dibujos, esquemas y flechas, para que lo pudiera visualizar siempre que quisiera, y quedé bien contenta como punto de partida.

En estos meses veraniegos mi cabeza ha dado vueltas sin parar y he podido decantar un poco tantas ideas. Y a la larga he llegado a darme cuenta de que lo más importante, en todos los ámbitos, es dejar fluir.

Siempre estoy intentando tener el control de las situaciones, que no se escapen detalles y es muy cansador. Hace un tiempo me cambié de casa y pasé de un departamento decorado entero blanco a una casa llena de color, fue lo mejor que me pudo pasar, dejé de preocuparme de las manchas y del orden, y empecé a gozar de tirarme arriba del sofá con los niños sin importar mucho los zapatos arriba del tapiz, a todo color pasaba más piola.

En mis recetas crudiveganas y talleres también siempre he sido ordenada y estructurada, creo que es importante, pero cuando uno se deja llevar empiezan a aparecer variaciones personales y hermosas de las recetas que sorprenden a todos. Nos liberamos de tener todos los ingredientes y de medir con la pesa cada gramo que agregamos a la preparación.

Bordar, dibujar, tejer y estampar siempre tiene aspectos impredecibles, y tener claro desde un comienzo lo que quiero lograr, muchas a veces hace que uno se frustre con los resultados que no son lo que esperábamos. Mejor dejarse sorprender por lo que la mano, el corazón y el cerebro van logrando con cada puntada o pincelada.

Por último, lo más importante, en las relaciones con otros, niños, marido, amigos, familia, el dejar fluir permite que queramos a los demás tal cómo son, que disfrutemos más de los momentos, de largas conversaciones, que miremos más a los demás a los ojos y que nos olvidemos un poco de las obligaciones, ataduras y prejuicios.

La invitación esta hecha entonces, tratemos de que nuestras vidas fluyan de manera más armónica, de que se respire paz y se entregue amor en nuestras casas y que lo llevemos siempre en nuestros corazones, a donde quiera que vayamos.

Un abrazo grande y bienvenido 2017!

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